BUENOS AIRES.- Conversaba con una amiga en la puerta de su casa cuando, de repente, se produjo un tiroteo en la cuadra y cayó muerta con un balazo en la cabeza. Laura Romina Goieta, de 32 años y madre de una adolescente, regresaba a su vivienda cuando ocurrió la tragedia, en la localidad bonaerense de San Carlos, partido de La Matanza.

Un jefe policial informó que el hecho sucedió cerca de la medianoche de ayer. Tras analizar la escena del crimen, los agentes de la seccional La Matanza Oeste descubrieron que además del disparo que recibió Goieta se habían efectuado otros seis tiros, los cuales impactaron en los frentes de algunas casas de la cuadra.

Los agentes determinaron que los disparos fueron realizados por un hombre que viajaba junto a un cómplice en un auto Chevrolet Corsa y que el destinatario era un joven de 24 años que vive a pocos metros de la casa de la víctima, con quienes esos individuos mantienen una vieja enemistad.

De acuerdo con lo que pudo conocer la Policía, los ocupantes del Corsa vieron a su enemigo hablando con otro hombre en la vereda de su domicilio y, en ese momento, lo atacaron con los siete disparos, uno de los cuales hirió a la vecina. Después del hecho, los jóvenes a quienes les habían disparado se refugiaron dentro la vivienda, mientras que los agresores escaparon en el auto al darse cuenta que le habían pegado un tiro a la mujer.

Los policías que revisaron el lugar hallaron las siete vainas servidas de proyectiles calibre nueve milímetros, los cuales serán analizados por los peritos para establecer desde qué arma fueron disparados y localizar así a los delincuentes.

Según establecieron los detectives del caso, este fue el segundo ataque que sufrió el joven vecino de Goieta en los últimos días, como consecuencia de una disputa barrial de vieja data entre él y un grupo de individuos de la zona. En el caso intervino el fiscal José Luis Marotto. (DyN)